sábado, 23 de abril de 2016

Letritas para el alma XVIII

"The Key" Jackson Pollock
El arcoíris y la rutina

Desde este lugar estático,
monótono,
remodelado,
mi lugar asignado,
((rutina honoraria));
el horizonte se vislumbra borroso.

Nadie… 
Don nadie, mira el exterior;
la ventana se cubre de lluvia y,
sin embargo, el sol brilla a lo lejos.
(( En algún lugar, hay un arcoíris )).

Ausente tú, desconocido,
presente en mis anhelos,
me imaginas.
También observas el exterior y la lluvia:
- ¡Ahí, hay un arcoíris! -.

Ajenos a nuestras visiones del mundo,
este arcoíris existe;
presente para ti, ideal para mí,
afectos, efectos distantes,
resignadamente inalcanzables,
porque la rutina pausa los sueños.

Sólo ideamos, solos,
¿Quién verá estos colores?

El arcoíris, desde tu ventana,
está postrado sobre mí;
el arcoíris, desde mi ventana,
es una fantasía imaginaria.
Nunca supe que yo estaba a su final.

Hoy hubo un arcoíris para algunos,
ilusión con sentido para pocos,
rutina para todos.

Nuestra existencia,
el arcoíris.
6:00 pm, 
checar salida,
cesa la lluvia,
el arcoiris desaparece. 


 Jesús y Dan. 23/04/2016
A.G. Cabrera

domingo, 4 de octubre de 2015

Letritas para el Alma XVII

"Narcisse" Autores: Pierre et Gilles

La maldición de Narciso.
(En los ríos de la Cuauhtémoc)

Caudal de asfalto,
sin memoria de las fugaces flores que le circundaron.
Polen volátil regado en sus orillas, a veces fatal,
simiente que nada fecunda en esta corriente.
Capullos eyaculando sobre sus brotes,
reflejos ilusos anegados sobre sí.

Entre erectos raudales florecen narcisos hermosos,
rocío nocturno brota buqué de cuerpos esbeltos,
al amanecer serán un tanto más marchitos;
su belleza es tal que se vuelcan sobre sí,
estos ríos terminan arrastrándoles,
a imagen y semejanza mueren
ahogados en ajeno placer.

Bellos pétalos destrozados por amor a sus reflejos,
bellezas efímeras revueltas en estos afluentes,
florecen y marchitan buscando su imagen.
Frías aguas revolcándoles por si acaso,
al despertar, apenas son recuerdo,
banquetas húmedas encauzan
frotados tallos envilecidos.  

Narcisos que creen ser dueños de sus espejos fluyentes,
acaban, empapados en fluidos de todos, seducidos.
Nos inclinamos con… por nuestro breve amor,
torrentes que atrapan
ríos de Sodoma
cogen a todos
me cogen.
                                                                              Para mí, Mayo-Octubre 2015
A.G. Cabrera

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